Las leyendas urbanas de pasar la ITV.

Las leyendas urbanas de pasar la ITV.

¿Te han dicho que si eres una mujer con un buen escote lo tienes más fácil para pasar la ITV? ¿Te han recomendado que vayas a última hora para asegurarte la ITV a la primera? No te lo creas, hoy te contamos los trucos que de verdad funcionan para pasar la ITV.

No te engañes, los inspectores de la ITV conocen tan bien cómo tú la mayoría de truquillos para intentar pasar por alto algunos fallos y no funcionan:
Una chica guapa, excesivamente escotada y haciéndose pasar por tonta, no pasará más fácilmente la ITV. Es un truco que, además de denigrante, se ve a la legua y los inspectores estarán aún más atentos de lo que hubiesen estado en una situación normal.
Ir a última hora de la tarde no te asegura, tampoco, que se miren más rápido y más superficialmente tu vehículo. De hecho, hasta puede llegar a ser contraproducente, pues los inspectores están cansados y a veces de mal humor por las quejas que reciben de los conductores descontentos y porque sospechan que el que va tan justo es que quizás tiene algo que ocultar.
Tampoco finjas que el retrovisor se te acaba de romper o que de golpe y porrazo los parabrisas han dejado de funcionar… no cuela.

Lo que sí puede funcionar. Algunos trucos poco legales:
Pasar la ITV en días de lluvia. Porque los bajos del coche están mojados y es más difícil ver si hay algún tipo de fuga de agua, de líquido de dirección, etc.
Llevar un perro grande en el asiento de atrás, o a tu suegra. Raramente los inspectores se pondrán a comprobar los cinturones traseros en estos casos.
Llevar el coche bien cargado. Si crees que tienes un leve problema de frenado, llevar el coche bien cargado te asegurará que pese más y, por lo tanto, frene mejor.
Conducir durante un rato antes de ir a la ITV. Si tienes un diesel, no acudas a pasar la ITV con el motor frío ya que es el momento en el que las emisiones de gases contaminantes son mayores.

Lo que de verdad funciona:
Lamentablemente, lo que siempre funciona (para que hagan la vista gorda con los fallos leves, aunque para los fallos graves todos los inspectores son igual de estrictos) es conseguir que te inspeccione el vehículo alguien que conozcas.
Si no tienes a mano un cuñado inspector de ITV, una buena solución es hacer que un mecánico te pase la ITV. Primero, porque este podrá hacer una revisión previa del mismo y, segundo, porque los empleados de los talleres acuden a menudo a las estaciones de ITV, conocen a los inspectores y supervisores y a veces son más permisivos con ellos.
La amabilidad y la buena disposición son siempre buenos aliados. Un inspector se mostrará siempre más permisivo con un conductor amable y colaborador, que uno antipático y maleducado.
Tener el coche limpio y bien cuidado también suele dar buenos resultados. Como decíamos hace unas semanas, la presentación sí importa.

Y, sí, finalmente, lo que nunca falla es no jugársela y llevar el vehículo en buen estado. No olvides que circular con un automóvil en mal estado es un peligro para ti y para los demás, así que mejor olvidarse de trucos, y asegurarse de que todo funciona como es debido.